La desaparición de clubes o equipos está siendo noticia cada pocos días. Esta vez le ha tocado al Txingudi Saskibaloi Elkartea, que tras diez temporadas consecutivas en la Liga Femenina retira a su equipo principal por falta de ingresos, aunque mantendrá la cantera.
Leire Aranburu, presidenta del club, y Aitor Kerejeta, alcalde de Hondarribia, explicaron el proceso que ha desembocado en la desaparición del Hondarribia-Irun. Aranburu señaló que «la Federación Española nos ha dejado fuera de la competición, aunque también es verdad que a día de hoy no tenemos el aval para presentar y no podemos hacer nada para revocar esa decisión. La junta directiva ha hecho todo lo posible para conseguir los ingresos necesarios pero ha sido imposible».
La presidenta reconoció que «sentimos una enorme tristeza porque es una pena después de tantos años en la Liga Femenina. Pero la realidad es la que es». Quiso lanzar un mensaje a «las personas que hayan votado en contra nuestra en la Federación, ya que hoy nos toca a nosotros decir adiós pero en el futuro puede ser cualquier otro club. Me hubiera gustado haber dispuesto de más tiempo y que fueran conscientes de nuestros problemas».
Eso, en el lado negativo de la balanza. En el positivo, los agradecimientos. «A las instituciones, de cuyo trato no nos podemos quejar. En los últimos años el 90% del presupuesto era dinero público pero ni yo ni la junta nos sentimos capaces de presionar o reclamar más. Tenemos una conciencia social y sabemos que hay gente con mucha necesidad».
Agradeció también a «la junta directiva, especialmente a José Mari Salvador que, sin ser miembro de la junta, ha estado a mi lado. A Óscar Cea, director deportivo, que desde el final de la liga estaba trabajando en confeccionar un equipo lo más vasco posible, dentro de las limitaciones que teníamos. Y a todas las jugadoras que nos han estado esperando hasta último momento. No firmamos contratos pero teníamos acuerdos apalabrados. Especialmente gracias a Laura Arroyo, una jugadora que puede estar en la élite y que espero pueda encontrar equipo».
El alcalde Kerejeta señaló que «la experiencia de tener un equipo en la élite ha sido muy bonita. Ha llevado el nombre de la ciudad, con mucha dignidad, por toda España y por Europa. El Ayuntamiento ha mantenido una relación muy estrecha con el club y la seguirá teniendo, a partir de ahora con la idea de trabajar la cantera». No ocultó que «mantener un equipo en Liga Femenina es muy caro. De hecho la pregunta de si teníamos capacidad suficiente siempre estaba en el aire. Hasta ahora la habíamos tenido, queríamos seguir, pero el proyecto llega a su fin».
Tanto Kerejeta como Aranburu criticaron la situación del baloncesto femenino en la provincia. Según el primer edil, «esta temporada se iba a dar la paradoja de que de trece equipos en la Liga Femenina, dos iban a ser guipuzcoanos y tres, vascos. Hace muchos años que veníamos hablando de la necesidad de una reorganización, pero no ha habido voluntad suficiente para tomar la decisión y dar forma a esa pirámide de la que incluso hay documentos previos. Lo que me da pena es que la mesa se haya roto desde la pata más débil. Tristemente el representante será un equipo de la capital, con lo que se romperá ese acuerdo por el que el equipo de referencia debía ser el Hondarribia-Irun. El territorio se volverá a quedar huérfano y el club en la élite será el Ibaeta, al que por otro lado deseo lo mejor».
Aranburu recordó que «cuando me ofrecieron la presidencia, en mi condición de donostiarra y conociendo a gente del baloncesto, pensaba que podríamos poner orden en el baloncesto femenino. Todo el mundo ve ilógico que haya dos equipos en la máxima categoría, pero cuando se tiene que materializar un acuerdo, afloran los protagonismos y desaparece la coherencia».
A partir de ahora, el Txingudi Saskibaloi Elkartea seguirá con los equipos de cantera y la escuela de baloncesto y Aranburu apuntó que «todo club debe aspirar a lo máximo posible. Ahora empezaremos desde cero, intentando hacer mejor trabajo si cabe con la cantera para que en un futuro haya jugadoras guipuzcoanas que puedan jugar en la elite».






