La española Anna Cruz debutó la pasada madrugada en la mejor liga del mundo, la WNBA, con las New York Liberty, su nuevo equipo.
Era el día señalado, el culmen de un sueño. El primer capítulo de una historia que su protagonista espera sea interminable. Anna Cruz (Barcelona, 1986) se enfundaba por primera vez la camiseta de las New York Liberty para hacer su debut soñado en la WNBA, la mejor Liga del mundo.
La española, ex de Rivas Ecópolis, entraba en la cancha cuando quedaban poco más de seis minutos para el final del choque. Bill Laimbeer, ex jugador de la NBA y actual entrenador de las Liberty, reclamaba los servicios de Cruz para sustituir a Meaghan Simmons.
Era su momento. Anna Cruz anotaba el primer tiro a canasta que intentó y protagonizaba el debut soñado por cualquiera. Sin embargo, la burbuja explotó apenas dos minutos después. La jugadora de las Liberty tuvo que retirarse del campo y ya no volvería más.
El motivo, un pendiente. Uno de los árbitros del choque se percató de que a Cruz se le había olvidado quitarse uno de los adornos que luce en sus orejas y la obligó a retirarse de la cancha. Ya en el banquillo la española intentó quitarse el pendiente, pero no pudo, lo que le impidió volver a la pista tras un estreno prometedor. No será su última oportunidad.






