Nací luchando

Amaya Valdemoro ya tiene su biografía. Bajo la pluma del periodista Julián Redondo, Amaya relata en Nací luchando de la editorial Espasa el lado más dulce de su vida, pero también el más amargo: desde la pérdida de su madre cuando tenía tan solo 18 años

Amaya Valdemoro ya tiene su biografía. Bajo la pluma del periodista Julián Redondo, Amaya relata en Nací luchando de la editorial Espasa el lado más dulce de su vida, pero también el más amargo: desde la pérdida de su madre cuando tenía tan solo 18 años: “Ni en los instantes finales, cuando ya no nos escuchaba, fui capaz de decirle ‘¡Te quiero, mamá! No me salió. Me rebelaba contra su agonía, no admitía su final”) a la soledad de sus tres años en Rusia o las múltiples lesiones que se convirtieron en una pesadilla para ella: “He jugado coja. Coja de no poder correr (…) Así estoy ahora, hecha una puta mierda y decían que el problema, mi problema con las lesiones, era psicológico”.

«Hemos pasado muchas horas hablando, conociéndonos y no sólo me llevo un libro sino que he hecho una amiga para toda la vida», explicó Julián Redondo, que dio las gracias a Amaya Valdemoro por «no dejarse nada, por abrirse a mí, por querer plasmar su vida tal y como es».

Redondo explicó que la idea de escribir el libro sobre la primera baloncestista española en ganar un anillo de la NBA y la única en ganarlo tres veces de forma consecutiva surgió cuando el diario La Razón le otorgó el premio de Personaje del Año y conoció al escritor Alfonso Ussía.

«Ni en el mejor de mis sueños podía esperarme un final de carrera tan bonito como el que tuve. Ahora me encuentro, con un libro, y es que el baloncesto me ha hecho leer mucho», dijo Valdemoro, que recordó los buenos momentos obtenidos de la prosa de Alfonso Ussía y su Marqués de Sotoancho, uno de sus personajes.

Por su parte, la responsable de la editorial Espasa Lola Cruz le dio las gracias a Amaya por «este libro que va a sorprender a muchos porque ella se ha desnudado en muchos aspectos de su vida». Junto a ella, Alfonso Ussía presentó a Amaya como una «mujer extraordinaria que es uno de los grandes orgullos del deporte español». «Quiero a Amaya desde antes mucho de conocerla. A ti como a todas las que habéis levantado el baloncesto español, os debemos decenas de horas de gratitud».